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The links between economic power and conflict: a major challenge for the Truth Commission
Por: Dejusticia |Ā February 26, 2018
What was the relationship of complicity between economic sectors and armed groups in the conflict like? In our “Increasing Accountability” report, we reconstruct and reveal new data on this phenomenon, and offer some recommendations to the Truth Commission to address it.
Hay una parte del conflicto colombiano que no ha sido contada ni juzgada: los vĆnculos entre el poder económico y los actores armados. Hace doce aƱos, cuando empezó el proceso de Justicia y Paz con los paramilitares desmovilizados, se abrió una oportunidad para que Colombia empezara a reconstruir ese capĆtulo, pero aun falta mucho. En las confesiones de los comandantes paramilitares salieron a relucir nombres de empresas y empresarios que, en algunos casos, fueron remitidos a la FiscalĆa para iniciar una investigación. Sin embargo, casi ningĆŗn caso ha ido mĆ”s allĆ” de la etapa preliminar y muy pocos han avanzado a la etapa de juicio penal.
Hoy, con la implementación del Acuerdo de Paz entre el Gobierno y la guerrilla de las Farc, el paĆs tiene una nueva oportunidad. Y la Comisión del Esclarecimiento de la Verdad serĆ” clave para ese propósito, no sólo porque tiene el papel de reconstruir la verdad sino porque tiene la capacidad de proponer polĆticas de reparación, justicia y no repetición.
Las experiencias de otros paĆses han mostrado que las comisiones de la verdad pueden jugar un papel esencial en sacar a la luz hechos que han pasado silenciosos e impunes en los conflictos. En este caso, estamos en mora de saber cuĆ”l fue el rol que jugó la complicidad de los empresarios en la perpetración de graves violaciones de derechos humanos en el conflicto armado. Creemos que este es un fenómeno complejo que debe abordarse de manera planificada.
Por eso, en el informe Cuentas claras: El papel de la Comisión de la Verdad en la develación de la responsabilidad de empresas en el conflicto armado colombiano, que acabamos de publicar, no sólo hacemos una reconstrucción de cómo nació y se expandió la āparaeconomĆaā, sino que le entregamos a la Comisión de la Verdad una serie de recomendaciones para abordar esta problemĆ”tica.
Desde hace dos aƱos investigadores Dejusticia y un grupo de acadĆ©micos del Centro de Estudios Latinoamericanos y el Departamento de SociologĆa de la Universidad de Oxford (Reino Unido) y Andhes (Argentina), estamos trabajando en analizar y organizar parte de la información que existe en el paĆs para responder a esa pregunta. Los datos que procesamos hacen parte de una gran base de datos de la Universidad de Oxford llamada la Corporate Accountability and Transitional Justice Database (CATJ), que incluye 1.204 actores económicos que actĆŗan en 62 paĆses. Las violaciones registradas van desde el holocausto nazi (1933-1945) hasta el aƱo 2013.
ĀæQuĆ© encontramos en Colombia? Un total de 439 casos de complicidad empresarial mencionados en 35 sentencias de Justicia y Paz de primera instancia, dictadas por los tribunales colombianos hasta el 2015. En el 31% de los casos se le ordenó a la FiscalĆa iniciar una investigación oficial pero solo en el 10% de esos casos se inició la acción judicial.
Sabemos que esos vĆnculos no fueron producto de la evolución del conflicto, sino que existen desde el mismo origen del paramilitarismo. En los aƱos 80, quienes crearon los grupos paramilitares de Puerto BoyacĆ” eran empresarios defendiendo sus negocios, como cuenta la periodista MarĆa Teresa Ronderos en su libro Guerras Recicladas. SegĆŗn Ronderos, la financiación de estos primeros grupos provino de multinacionales como la Texas Petroleum Company, ganaderos y comerciantes de la región. Y su expansión tambiĆ©n tuvo relación directa con el binomio empresarios-grupos armados.
Este fue, precisamente, el principal modus operandi de esa relación: la complicidad por vĆas indirectas. AquĆ entran varias modalidades: la financiación de los grupos armados para que les prestaran servicios de seguridad privada (el mĆ”s comĆŗn), o el apoyo en otras actividades como proporcionarles listas de sindicalistas o lĆderes sociales para que los paramilitares reprimieran la protesta social. El 82% de los casos que analizamos estaban relacionados con este tipo de complicidad.
La relación entre empresarios y conflicto se concentró en los sectores de la agricultura (38% de los casos), el comercio (24%) y la explotación de recursos naturales (10%). Y si se hace un āzoomā a esas cifras encontramos que una cuarta parte de esos casos involucran especĆficamente a ganaderos, un 10% a negocios de cultivos agrĆcolas (principalmente banano y palma de aceite) y un 3% minerĆa.
Otros hallazgos: el 76% de los casos registrados ocurrieron en seis regiones del noroccidente del paĆs: Antioquia (19%), Córdoba (13%), Norte de Santander (8%), Sucre (7%), UrabĆ” (18%) y Valle del Cauca (11%). Y estos fueron los bloques mĆ”s mencionados por articular sus actuaciones con actores económicos: el Elmer CĆ”rdenas que actuaba en el UrabĆ” AntioqueƱo (26% de los casos), el PacĆfico (el 11%), el Catatumbo (9%) y el Montes de MarĆa (7%).
Con estas pistas de cómo nació y se consolidó este involucramiento, entregamos en el informe āCuentas Clarasā una guĆa que busca impulsar el trabajo de la Comisión de Verdad para que pueda revelar una verdad amplia y completa. Sabemos que la reconstrucción de esa parte de nuestra historia requiere un trabajo planificado, estratĆ©gico y sensible, para que esta oportunidad no se convierta en un laberinto. Estas son algunas de nuestras recomendaciones para la Comisión de la Verdad:
-Incluir de manera expresa el tema de complicidad empresarial en graves violaciones de los derechos humanos dentro de la concreción del mandato de la Comisión.
-Construir un concepto propio de complicidad empresarial.
-Establecer un grupo multidisciplinario sobre complicidad empresarial.
-Definir audiencias temƔticas y zonales que permitan develar situaciones de complicidad empresarial.
-Crear incentivos para fomentar la participación de agentes económicos en el envĆo de información y brindar testimonios.
-Incluir en el Informe Final un capĆtulo especĆfico sobre el rol de la complicidad empresarial en el conflicto armado.
Foto: Archivo El Espectador
