{"id":26968,"date":"2011-03-26T00:00:00","date_gmt":"2011-03-26T05:00:00","guid":{"rendered":"https:\/\/www.dejusticia.org\/the-unfortunate-afrocolombian-uprooting\/"},"modified":"2017-04-11T07:40:10","modified_gmt":"2017-04-11T12:40:10","slug":"the-unfortunate-afrocolombian-uprooting","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/develop.dejusticia.org\/en\/the-unfortunate-afrocolombian-uprooting\/","title":{"rendered":"The unfortunate Afrocolombian uprooting"},"content":{"rendered":"<p>\u201cLas familias felices se parecen todas; las infelices lo son cada una a su manera\u201d, dice la c\u00e9lebre apertura de Anna Karenina. Lo que nunca imagin\u00f3 Tolst\u00f3i fue que, cien a\u00f1os despu\u00e9s de muerto, su frase servir\u00eda para condensar la diversa infelicidad de las familias de una de las poblaciones m\u00e1s sufridas del mundo: los cerca de cinco millones de colombianos desplazados, la m\u00e1s numerosa del planeta.<\/p>\n<p>Los afrocolombianos desarraigados, por ejemplo, cargan con un sufrimiento particular. Tienen una probabilidad mucho mayor de ser v\u00edctimas del desplazamiento: 84% m\u00e1s alta que la de la poblaci\u00f3n mayoritaria mestiza, seg\u00fan el censo de 2005. Y su vulnerabilidad viene en aumento. Mientras que en 2008 eran el 16% de la poblaci\u00f3n desarraigada, a finales de 2010 pasaron a ser el 23%, seg\u00fan datos de la Comisi\u00f3n de Seguimiento a las Pol\u00edticas sobre Desplazamiento. Dado que, seg\u00fan el censo, los afrocolombianos son menos del 11% de la poblaci\u00f3n, es clara la desproporci\u00f3n de su desplazamiento. A esto se suman los frecuentes casos de discriminaci\u00f3n contra ellos en los barrios y ciudades a donde llegan, que han salido a flote en decenas de entrevistas hechas por el Observatorio de Discriminaci\u00f3n Racial (ODR) a lo largo de cinco a\u00f1os en ciudades como Cali, Cartagena y Bogot\u00e1, o en las zonas rurales de Nari\u00f1o, Cauca, Valle y Choc\u00f3.<\/p>\n<p>A primera vista, la situaci\u00f3n parecer\u00eda producto del caos de la guerra: miles de familias que salen corriendo con sus corotos de los rincones del Pac\u00edfico y del Atl\u00e1ntico; rostros de ni\u00f1os y ni\u00f1as negros pidiendo ayuda en los sem\u00e1foros de Bogot\u00e1 o Medell\u00edn, en im\u00e1genes tan nuevas como penosas en la geograf\u00eda de la segregaci\u00f3n racial del pa\u00eds.<\/p>\n<p>Pero la realidad es que hay un orden preciso en el caos. Como lo dijo el mes pasado el informe oficial de Gay McDougall, la relatora de la ONU sobre Minor\u00edas que visit\u00f3 el pa\u00eds en 2010: \u201clas motivaciones de los responsables (del desplazamiento negro), que antes eran t\u00e1cticas y estaban relacionadas con el conflicto, son ahora comerciales y est\u00e1n relacionadas con la adquisici\u00f3n de tierras para dedicarlas a cultivos il\u00edcitos, megaproyectos agr\u00edcolas, el desarrollo econ\u00f3mico y la explotaci\u00f3n de los recursos naturales\u201d. Lo mismo concluy\u00f3 la Corte Constitucional en el diagn\u00f3stico estatal m\u00e1s completo del problema (el Auto 005 de 2009). As\u00ed que, lejos de ser una casualidad, el desarraigo afrocolombiano obedece, en buena parte, a intereses con una historia y un presente palpables.<\/p>\n<p>El origen fue una medida que buscaba todo lo contrario: la Ley 70 de 1993, que reconoci\u00f3 los derechos de las comunidades negras sobre las tierras que hab\u00edan habitado durante siglos en el Pac\u00edfico y otras regiones. El resultado ha sido la titulaci\u00f3n de 159 territorios colectivos entre 1996 y 2010, destinados a contrarrestar el patr\u00f3n hist\u00f3rico de discriminaci\u00f3n racial y a proteger la econom\u00eda y la organizaci\u00f3n pol\u00edtica de las comunidades.<\/p>\n<p>Tras la reforma, vino la contrarreforma. Paramilitares, guerrilleros, coqueros, empresarios de la palma y la miner\u00eda, y otros actores legales e ilegales, ten\u00edan otros planes para esos territorios. Las mismas tierras que el Estado hab\u00eda considerado bald\u00edas hasta hace 20 a\u00f1os, pasaron a ser codiciadas por todos en medio del boom de las econom\u00edas de la droga, los monocultivos, la madera y la miner\u00eda que se ha tomado al Pac\u00edfico.<\/p>\n<p>Por eso, \u201cno es una coincidencia que el mismo mes en que comenz\u00f3 la titulaci\u00f3n colectiva (diciembre de 1996) y en el lugar espec\u00edfico en donde \u00e9sta comenz\u00f3 (Riosucio, Choc\u00f3)\u201d entraran los paramilitares a imponerse a sangre y fuego, como lo recuerda el juicioso informe de Afrodes (Asociaci\u00f3n de Afrocolombianos Desplazados). Tampoco es azar que las Farc hayan asesinado a 119 personas en Bojay\u00e1, en medio de enfrentamientos que fueron desatendidos por la fuerza p\u00fablica. O que hoy la Fiscal\u00eda haya confirmado que las comunidades afro de Curbarad\u00f3 y Jiguamiand\u00f3 siempre tuvieron la raz\u00f3n al denunciar la alianza entre palmeros y paramilitares para desplazarlos y despojarlos de sus territorios colectivos.<\/p>\n<p>Al ritmo de la metamorfosis del conflicto, se ha transformado el desplazamiento afro. Hoy las bandas emergentes son un motor poderoso de desarraigo de las comunidades que se atraviesan en rutas de narcotr\u00e1fico, o en proyectos mineros o agr\u00edcolas de gran escala. Como lo denunci\u00f3 Afrodes, las bandas est\u00e1n detr\u00e1s de las amenazas recientes contra organizaciones negras y consejos comunitarios, que contin\u00faan as\u00ed una historia de 15 a\u00f1os en la que han ca\u00eddo 42 l\u00edderes de la poblaci\u00f3n afrodesplazada que se ha organizado para exigir sus derechos.<\/p>\n<p>Por tanto, como concluy\u00f3 la Relatora de la ONU, \u201cel desplazamiento es una realidad actual, no s\u00f3lo la herencia de una guerra agotada\u201d. Realidad frente a la cual el gobierno hered\u00f3 una larga tarea pendiente. Para cumplirla, basta que siga la completa hoja de ruta delineada por la Corte Constitucional en su decisi\u00f3n de 2009, que el anterior gobierno prefiri\u00f3 ignorar, como lo mostr\u00f3 un balance detallado del ODR.<\/p>\n<p>Falta completar el diagn\u00f3stico sobre la situaci\u00f3n de los territorios colectivos negros, seg\u00fan lo orden\u00f3 la Corte. Resta tambi\u00e9n implementar la ruta de atenci\u00f3n estatal a esta poblaci\u00f3n. Y falta mucho por hacer para contrarrestar la discriminaci\u00f3n contra los afrodesplazados en las ciudades a donde huyen.<\/p>\n<p>En cuanto a las causas profundas, la soluci\u00f3n es cumplir la obligaci\u00f3n estatal de aplicar la Ley 70 y detener su contrarreforma de hecho. La ocasi\u00f3n ideal es la ley de v\u00edctimas para comunidades negras que el Gobierno deber\u00e1 expedir, seg\u00fan lo ordena la ley general de v\u00edctimas que cursa en el Congreso. Para ello, el Gobierno tendr\u00e1 primero que cumplir su deber legal de consultar no s\u00f3lo a unos cuantos l\u00edderes pol\u00edticos, sino a las propias familias, comunidades y organizaciones que han sufrido el desplazamiento y la violencia. Las mismas que, por el doble efecto del desarraigo y la discriminaci\u00f3n, son infelices a su manera.<\/p>\n<p>A\u00f1o de los afrodescendientes<\/p>\n<p>La ONU declar\u00f3 2011 como el \u201cA\u00f1o Internacional de las Personas Afrodescendientes\u201d. Seg\u00fan Ban Ki-moon, secretario general de la ONU, el objetivo es \u201cfortalecer el compromiso pol\u00edtico para erradicar la discriminaci\u00f3n contra los afrodescendientes\u201d.<\/p>\n<p>El Espectador y el Observatorio de Discriminaci\u00f3n Racial (*) har\u00e1n un cubrimiento especial a lo largo del a\u00f1o. Mediante art\u00edculos, entrevistas, cr\u00f3nicas, testimonios y otros formatos se analizar\u00e1n mensualmente temas como las estad\u00edsticas sobre la discriminaci\u00f3n, el acceso a la educaci\u00f3n, la historia de la esclavizaci\u00f3n, la realidad laboral de los afrocolombianos, la situaci\u00f3n de los territorios colectivos de las comunidades negras y el aporte afro a la cultura nacional.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>While in 2008 Afrocolombians were 16% of the forcibly displaced population, in late 2010 they became 23%.<\/p>\n","protected":false},"author":7,"featured_media":0,"comment_status":"closed","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"_acf_changed":false,"footnotes":""},"categories":[1022],"tags":[],"class_list":["post-26968","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-uncategorized","subcategory-racial-discrimination","medium-el-espectador-en","post-scope-aaa-not-blog"],"acf":[],"yoast_head":"<!-- This site is optimized with the Yoast SEO Premium plugin v25.9 (Yoast SEO v25.9) - 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