{"id":41116,"date":"2018-01-10T11:00:08","date_gmt":"2018-01-10T16:00:08","guid":{"rendered":"https:\/\/www.dejusticia.org\/40971\/"},"modified":"2018-01-30T12:05:50","modified_gmt":"2018-01-30T17:05:50","slug":"40971","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/develop.dejusticia.org\/en\/40971\/","title":{"rendered":"Coca: the plant that takes a toll"},"content":{"rendered":"<p>In Colombia about 115,000 families plant coca. Almost all cultivate less than one hectare and live off selling the fresh leaf and whatever other crops they have in their plot. A family with one hectare receives, according to a 2016 report by the United Nations, fourteen million pesos each year for its coca plants. In April of this year, researchers from Dejusticia traveled to Putumayo to hold a workshop with a group of cocalera women from the Andean-Amazon region. One of her testimonies shows the toll that coca takes.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>*<\/p>\n<p class=\"txtContenido\" align=\"justify\">Nac\u00ed en Cumbitara, Nari\u00f1o, en 1954. M\u00e1s o menos a los cuatro a\u00f1os mis pap\u00e1s me llevaron a Puerto Caicedo (Putumayo) y ah\u00ed nos dieron una posadita. Luego nos fuimos a unos terrenos bald\u00edos. \u00c9ramos cinco hermanos: tres mujeres y dos varones.<\/p>\n<p class=\"txtContenido\" align=\"justify\">Estudi\u00e9 hasta quinto no m\u00e1s. En esa \u00e9poca uno ten\u00eda que estar en la casa cocinando, mirando los animales, haci\u00e9ndoles la comida a los trabajadores. Se sembraba mucho arroz y ma\u00edz. Mis padres criaban marranos y cuando se necesitaba carne la tra\u00edamos del monte. Pescado s\u00ed hab\u00eda. Y para la manteca se mataba el marrano, se fritaba y se echaba la grasa en unas ollas. \u00c9ramos bien pobres, ten\u00edamos que andar descalzos. Mi madre muri\u00f3 y todav\u00eda andaba descalza\u2026<\/p>\n<p class=\"txtContenido\" align=\"justify\">Cuando ten\u00eda catorce a\u00f1os una se\u00f1ora le dijo a mi mami: \u201c\u00bfPor qu\u00e9 no me deja a su hija para llev\u00e1rmela para Venezuela?\u201d. La se\u00f1ora ya me hab\u00eda buscado a m\u00ed y me hab\u00eda dicho, \u201call\u00e1 usted va a andar bien calzada, va a tener plata, va a comprar buena ropa. Usted est\u00e1 muy bonita. Usted est\u00e1 muy joven\u201d. Y eso me ilusion\u00f3.<\/p>\n<p class=\"txtContenido\" align=\"justify\">Entonces me fui con la se\u00f1ora para Venezuela. Viajamos much\u00edsimo: primero a Pasto, luego a Cali, despu\u00e9s a Bogot\u00e1. Y los nervios empezaron a atacarme. Hasta me enferm\u00e9: se me hinch\u00f3 una muela, se me hincharon los pies. Yo era una campesinita ah\u00ed toda llena de nervios, \u00bfno? Nunca hab\u00eda mirado unas ciudades tan inmensas\u2026 En fin\u2026<\/p>\n<p class=\"txtContenido\" align=\"justify\">Llegamos a Puerto Santander, en la frontera con Venezuela, paramos en una cantina y empec\u00e9 a ver algo sospechoso.<\/p>\n<h6 align=\"justify\"><strong>Le recomendamos ver:\u00a0<a href=\"https:\/\/develop.dejusticia.org\/las-deudas-que-tenemos-con-las-mujeres-cocaleras\/page\/15\/\">Las deudas que tenemos con las mujeres cocaleras<\/a><\/strong><\/h6>\n<p class=\"txtContenido\" align=\"justify\">Una se\u00f1ora me dijo: \u201cQu\u00e9dese conmigo, ni\u00f1a. Qu\u00e9dese conmigo\u201d. Yo no me recuerdo bien como eran las palabritas de ella pero s\u00ed era convencedora. Yo le dije que no porque me imagin\u00e9 que era para prostituirme. La se\u00f1ora que me hab\u00eda llevado se enoj\u00f3 y me dej\u00f3 botada. Di muchas vueltas y trabaj\u00e9 en varias casas de familia hasta que conoc\u00ed a la se\u00f1ora Dulci, Dulce Mar\u00eda, algo as\u00ed, y a su esposo que era muy educado.<\/p>\n<p class=\"txtContenido\" align=\"justify\">Llegu\u00e9 donde la se\u00f1ora Dulci y all\u00e1 pas\u00e9 como seis a\u00f1os. Fue como encontrar una familia muy hermosa. Me trataron muy bien. Todos lloramos cuando decid\u00ed regresarme; eso fue una fiesta de l\u00e1grimas porque ellos no quer\u00edan que me viniera, pero mi madre estaba sufriendo sin m\u00ed.<\/p>\n<p class=\"txtContenido\" align=\"justify\">Esa fue mi juventud.<\/p>\n<p class=\"txtContenido\" align=\"justify\"><img decoding=\"async\" src=\"http:\/\/www.universocentro.com\/portals\/0\/R93\/mata2.jpg\" alt=\"Ilustraciones: Tob\u00edas Arboleda\" \/><\/p>\n<p class=\"txtContenido\" align=\"justify\">Volv\u00ed a la casa de mi mam\u00e1 y todo estaba bien. De ah\u00ed me fui para Tetey\u00e9 (Puerto As\u00eds) donde estaban mis hermanos y mi pap\u00e1. Me puse a cocinarles a unos paisas que eran aserradores; los paisas son resabiaditos, les gustan las arepitas y todo eso. Dur\u00e9 como un a\u00f1o en ese monte y all\u00e1 me enamor\u00e9 de un se\u00f1or que ten\u00eda cuarenta a\u00f1os. Yo ten\u00eda m\u00e1s de veinte. \u00c9l no era motosierrista, \u00e9l era el que daba plata pa que sacaran la madera, luego la cog\u00eda y la transportaba pa otra parte. Transportaba cedro, comino amarillo, todas esas maderas con las que se trafica. Por eso \u00e9l era un traficante de madera, \u00bfno?<\/p>\n<p class=\"txtContenido\" align=\"justify\">Ese fue mi primer amor. Cuando se acab\u00f3 s\u00ed me dio duro pero pas\u00f3. Luego me enamor\u00e9 de otro y ese s\u00ed me rompi\u00f3 la cabeza. Era un muchacho joven, reci\u00e9n hab\u00eda venido del ej\u00e9rcito, en fin, me enrol\u00e9 con \u00e9l. Me fui para Florencia porque \u00e9l era de all\u00e1. Qued\u00e9 embarazada, tuve un hijo var\u00f3n y como al a\u00f1o y medio volv\u00ed a quedar embarazada. Est\u00e1bamos pagando arriendo pero escuchamos de una invasi\u00f3n y nos fuimos para all\u00e1. Yo templ\u00e9 un pl\u00e1stico y dije: \u201cDe aqu\u00ed no me voy\u201d. Ah\u00ed naci\u00f3 la ni\u00f1a.<\/p>\n<p class=\"txtContenido\" align=\"justify\">\u00c9l result\u00f3 ser muy machista. Una vez fui a visitar a mi mam\u00e1. Llevaba un mes lejos cuando llam\u00e9 a una vecina a preguntarle por \u00e9l y la vecina me respondi\u00f3: \u201cPues le voy a decir la verdad. A los ocho d\u00edas de usted haberse ido, el vecino ya llev\u00f3 a otra\u201d. Yo ya ven\u00eda mirando que \u00e9l ten\u00eda algo raro, que pod\u00eda ser otra mujer. Pero lo que de verdad me preocupaba era la casa, que era m\u00eda y de mis hijos. A los dos meses volv\u00ed a llamar y la misma vecina me dio la noticia de que \u00e9l hab\u00eda muerto en un accidente en Neiva; era mec\u00e1nico. Yo estaba en ese dolor de la muerte de \u00e9l, cuando se me muri\u00f3 la ni\u00f1a de una fiebre. Ten\u00eda cuatro meses. \u00a1Dios m\u00edo! \u00a1Qu\u00e9 dolor! Nunca volv\u00ed a Florencia.<\/p>\n<p class=\"txtContenido\" align=\"justify\">Regres\u00e9 a los aserr\u00edos, a San Miguel. Cuando regres\u00e9 ya encontr\u00e9 coca, coca caucana. Eran finales de los a\u00f1os setenta. Mis hermanos estaban trabajando all\u00e1. Y como yo no ten\u00eda de d\u00f3nde ganar plata, y andaba con mi hijo, entonces me fui para donde ellos.<\/p>\n<p class=\"txtContenido\" align=\"justify\">Esa coca se cosechaba hojita por hojita. Nos pagaban por arrobas. Un hermano m\u00edo empez\u00f3 a llevarse algunas pepitas para hacer semilleros y nosotros tambi\u00e9n, pero nos tocaba rob\u00e1rnoslas porque eso estaba prohibido. Ya estaba empezando a propagarse la coca. Los cosecheros se iban llevando de a dos y tres pepitas, que eran benditas, y todo el mundo empez\u00f3 a tener su semillerito con cinco o seis maticas.<\/p>\n<p class=\"txtContenido\" align=\"justify\">Esa caucana iba muy r\u00e1pido: florec\u00eda, produc\u00eda la semilla y los p\u00e1jaros se la com\u00edan y la regaban. Uno la iba sacando y trasplantando. As\u00ed se propag\u00f3 la coca. Todo el mundo empez\u00f3 a cultivarla y a transportarla, y de un momento a otro ya hab\u00eda un aeropuerto a donde llegaban las avionetas para llev\u00e1rsela. En esa \u00e9poca hab\u00eda un se\u00f1or que le dec\u00edan Muerto Parado, y otros se\u00f1ores que no recuerdo los nombres. Eran los mafiosos, \u00bfno?<\/p>\n<h6 align=\"justify\"><strong>Le puede interesar:\u00a0<a href=\"https:\/\/develop.dejusticia.org\/en\/ask-the-cocaleras-women-they-have-answers\/\">Preg\u00fantenles a las mujeres cocaleras, ellas tienen las respuestas<\/a><\/strong><\/h6>\n<p class=\"txtContenido\" align=\"justify\">M\u00e1s o menos a mediados de los ochenta lleg\u00f3 la mata de coca peruana, que era mejor. Porque la caucana si no estaba bien hecha le daba a usted una especie de goma, como el chicle, en cambio la peruana le daba harinita. Esa era la mejor.<\/p>\n<p class=\"txtContenido\" align=\"justify\">As\u00ed empez\u00f3 todo el mundo con la coca. Nos daba plata para vestirnos, para darles el estudio a nuestros hijos, para movilizarnos, para la remesa, para tener animalitos, y tantas cosas que \u00a1Dios! Pero as\u00ed mismo los mafiosos grandes empezaron a comprar m\u00e1s armas, m\u00e1s armas, a combatir los unos con los otros. Y empez\u00f3 la guerrilla de las Farc a involucrarse. Con el tiempo ellos eran los que cuidaban a los grandes mafiosos.<\/p>\n<p class=\"txtContenido\" align=\"justify\">Por esa \u00e9poca yo me consegu\u00ed un muchacho y qued\u00e9 embarazada. Ten\u00eda seis meses cuando \u00e9l me dijo: \u201cMija, me voy a raspar. A usted no le faltan sino poquitos meses pa la dieta y para tener la beb\u00e9. Tengo que conseguir para darle todo a mi hija\u201d. Se fue y nunca volvi\u00f3. Lo desapareci\u00f3 la guerrilla que porque supuestamente hac\u00eda parte de Los Masetos (un grupo paramilitar).<\/p>\n<p><img decoding=\"async\" src=\"http:\/\/www.universocentro.com\/portals\/0\/R93\/mata3.jpg\" alt=\"Ilustraciones: Tob\u00edas Arboleda\" \/><\/p>\n<p class=\"txtContenido\" align=\"justify\">En San Miguel estaban en guerra. Los narcotraficantes hab\u00edan llevado a Los Masetos para que los cuidaran, y ese grupo lleg\u00f3 matando a los guerrilleros. Andaban vestidos como si fueran soldados: con camisetas negras, camuflados, y armados hasta los codos, se puede decir. Los Masetos empezaron a recoger j\u00f3venes del Ecuador para que trabajaran con ellos, y les promet\u00edan buena plata porque estaban patrocinados por los mafiosos. \u00a1Hab\u00eda plata como un berraco! Las avionetas llegaban cargadas de bultos y bultos de plata, y se llevaban la mercanc\u00eda. Cuando hac\u00eda mucho calor empezaba a apestar a plata.<\/p>\n<p class=\"txtContenido\" align=\"justify\">Pero Los Masetos no solo mataban a guerrilleros. Tambi\u00e9n empezaron a matar a los civiles. Si les robaban, los mataban; si eran viciosos, los mataban&#8230; Por ejemplo: si nosotros hubi\u00e9ramos robado un bulto de plata nos hubieran matado, \u00bfcierto? Bueno, as\u00ed era. Ellos los mataban as\u00ed, mire: le sacaban presa por presa a la persona, le mochaban la cabeza de \u00faltimo y se la colocaban encima. Una vez fuimos a recoger a un vecino para enterrarlo y estaba as\u00ed. Por eso yo digo que ellos lo hac\u00edan de esa manera, y luego los tiraban al r\u00edo. Eso fue lo que se vio en la guerra por la coca, por la madera y todas esas cosas. Una vez hubo un combate muy berraco y la guerrilla mat\u00f3 a muchos de Los Masetos. Mataron al Seis, que era el mand\u00f3n de ah\u00ed. Entonces la guerrilla volvi\u00f3 al mando y quem\u00f3 casi todos los cristalizaderos. Ah\u00ed se acab\u00f3 buena parte del negocio del narcotr\u00e1fico.<\/p>\n<p class=\"txtContenido\" align=\"justify\">A\u00f1os m\u00e1s tarde constru\u00ed mi ranchito en Tetey\u00e9. Estaban empezando los noventa. Ah\u00ed ya ten\u00eda a mis dos ni\u00f1os, al ni\u00f1o que traje de Florencia y a la ni\u00f1a; tambi\u00e9n ten\u00eda a mi pap\u00e1 en la vereda Santa Isabel. Yo iba, le llevaba la remesa y limpiaba un cultivo que sembr\u00e1bamos con \u00e9l. Segu\u00edamos con la coca porque era la \u00fanica que nos produc\u00eda. Nosotros no fuimos de los que cultivamos cinco, diez, quince, veinte hect\u00e1reas. No. Nosotros ten\u00edamos por ah\u00ed media hect\u00e1rea, un poquito m\u00e1s. Cosech\u00e1bamos a veces diez arrobitas, a veces quince arrobitas, a veces cuarenta arrobitas, no m\u00e1s. Nosotros la vend\u00edamos. Nunca la procesamos, solo la vend\u00edamos.<\/p>\n<p class=\"txtContenido\" align=\"justify\">En Tetey\u00e9 me consegu\u00ed otro marido. Yo no era de las mujeres que andaba con uno y con otro. Cuando lo conoc\u00ed me dije: \u201cEste puede ser el m\u00edo\u201d. Yo siempre hablaba con Dios y le dec\u00eda que me diera un hombre bueno, pero no pod\u00eda ser ese porque era muy borracho. Trabajaba una semana y tomaba dos. Era muy mujeriego. Y as\u00ed y todo me compromet\u00ed con \u00e9l. Mi hijo ya ten\u00eda once a\u00f1os y no lo quer\u00eda, en cambio la ni\u00f1a le dec\u00eda pap\u00e1 y \u00e9l la contemplaba, la acariciaba&#8230; se volvi\u00f3 el pap\u00e1 de ella.<\/p>\n<p class=\"txtContenido\" align=\"justify\">Por ah\u00ed al a\u00f1o o a los dos a\u00f1os de vivir con \u00e9l qued\u00e9 embarazada. Me fui con mi embarazo a Puerto As\u00eds, a trabajar donde una familia que me dio la mano y ah\u00ed tuve a mi beb\u00e9: un var\u00f3n. Por ese tiempo arrendamos unos cultivos en San Miguel (Putumayo) y nos fuimos con los ni\u00f1os. Est\u00e1bamos en invierno y era muy dif\u00edcil cultivar. Nosotros m\u00e9tale y m\u00e9tale plata a los cultivos, y nada funcionaba. Les daba gusanos, se les ca\u00edan las hojas. Lo que s\u00ed pude criar fueron gallinas y marranos. Eso s\u00ed.<\/p>\n<p class=\"txtContenido\" align=\"justify\">De pronto un se\u00f1or le ofreci\u00f3 seis hect\u00e1reas a mi marido en el resguardo de Yarinal (a una hora del casco urbano de San Miguel). Le pagamos quinientos mil pesos por cada una, y nos dio tambi\u00e9n la semilla para sembrar la coca. Fue muy duro. Era puro monte: una monta\u00f1a virgen que tuvimos que socavar para hacer la casa. Mi hijo menor ten\u00eda como dos a\u00f1itos, le daba seno todav\u00eda. El otro muchacho ya estaba grande y me ayudaba con los dos peque\u00f1os. Fue muy duro.<\/p>\n<p class=\"txtContenido\" align=\"justify\">All\u00e1 sembramos seis hect\u00e1reas de coca. Alcanzamos a sacar dos cosechas cuando el mismo se\u00f1or que nos vendi\u00f3 volvi\u00f3 a pedirnos la tierra y a ofrecernos cinco millones por ella. Eso se convirti\u00f3 en un pleito muy fuerte hasta que finalmente nos reconoci\u00f3 diez millones de pesos. Con eso compramos otra tierra en una zona ind\u00edgena y all\u00e1, con el tiempo, cosechamos.<\/p>\n<p class=\"txtContenido\" align=\"justify\">Ya era el a\u00f1o 2000. Empezamos otra vez con lo de la coca y llev\u00e1bamos remesas por bultos. Entonces la gente del resguardo empez\u00f3 acercarse a nosotros: ellos eran m\u00e1s de ochocientas personas y carec\u00edan de comida, de ropa, de todo. Nos fuimos organizando en un grupo de mujeres y los maridos nos ayudaban. Al poco tiempo ya ten\u00edamos pl\u00e1tano, yuca, ma\u00edz, chontaduro. Y algunas maticas por ah\u00ed. Entonces lleg\u00f3 la fumiga. Tiraron el chorro en unas partes y la brisa lo esparci\u00f3. Lleg\u00f3 hasta el pl\u00e1tano, la yuca, el ma\u00edz. Perdimos todo. Pero dijimos: \u00a1Tenemos que seguir!<\/p>\n<p><img decoding=\"async\" src=\"http:\/\/www.universocentro.com\/portals\/0\/R93\/mata4.jpg\" alt=\"Ilustraciones: Tob\u00edas Arboleda\" \/><\/p>\n<p class=\"txtContenido\" align=\"justify\">En ese tiempo empezaron otra vez los combates duros entre la guerrilla, que estaba en el monte, y las autodefensas que estaban en el pueblo. Hab\u00eda bala d\u00eda y noche. El 23 de diciembre del 2000 desapareci\u00f3 mi pap\u00e1. No supe m\u00e1s nada de \u00e9l. Fue un dolor muy grande.<\/p>\n<p class=\"txtContenido\" align=\"justify\">Lleg\u00f3 el 2001. Bajaron las autodefensas y ah\u00ed s\u00ed ganaron. La guerrilla se hizo a un lado. Y esos se\u00f1ores se tomaron el r\u00edo, les mocharon las cabezas a los motoristas, los mandaron r\u00edo abajo y se llevaron los motores. Saquearon todas las tiendas y lo que no se comieron se lo llevaron en las camionetas. Hubo desplazamientos masivos. Se llevaron a varias personas. As\u00ed fue transcurriendo el tiempo, \u00bfno?<\/p>\n<p class=\"txtContenido\" align=\"justify\">Luego vino el 2002. Mi marido trabajaba manejando un carrito para transportar a la gente en Yarinal. Una vez lo pararon que porque era guerrillero. Les dijeron: \u201cB\u00e1jense todos, guerrilleros. Este es el carro de la guerrilla\u201d. La guerrilla s\u00ed segu\u00eda por ah\u00ed, iba y ven\u00eda de Ecuador. Eso para nadie es un secreto: que la frontera est\u00e1 ah\u00ed y se presta para todo, \u00bfno? Pero uno no pod\u00eda decir nada porque lo trataban de comunicador. Tiene que estar uno con la boca cerrada. Esa vez no pas\u00f3 nada pero otro d\u00eda lo volvieron a parar, llevaba veinte pasajeros, los hicieron bajar y nos quemaron el carro.<\/p>\n<p class=\"txtContenido\" align=\"justify\">El 15 de septiembre de ese a\u00f1o fue el m\u00e1s duro. Le dije a la ni\u00f1a que fu\u00e9ramos a comprar la remesa y algo de \u00fatiles para el colegio, porque se le hab\u00edan acabado. Nos fuimos pero con temor porque nosotros siempre ten\u00edamos miedo de salir. Cuando \u00edbamos por el camino hab\u00eda dos ni\u00f1as solas. No me pareci\u00f3 raro porque en esa \u00e9poca les daba m\u00e1s miedo a los hombres salir a hacer el mercado que a las mujeres. O si nos daba miedo a nosotras, entonces sal\u00edan las ni\u00f1as o los ni\u00f1os solos. Uno pensaba que porque mandaba a los ni\u00f1os no hab\u00eda peligro. Entonces esa vez les dije a las ni\u00f1as que se fueran con nosotras.<\/p>\n<p class=\"txtContenido\" align=\"justify\">Cuando \u00edbamos por la carretera hacia La Dorada, al frente de un colegio que se llama San Carlos, hab\u00eda un ret\u00e9n inmenso. Cuando los paramilitares sent\u00edan alguna bulla de guerrilla, o cuando ven\u00eda un comandante nuevo, se alborotaban. Los paras le estaban pidiendo a todo el mundo que pasaran a unos salones y a unas casas viejas que hab\u00eda al frente. Cuando me toc\u00f3 a m\u00ed fui pero las ni\u00f1as no, porque eran ni\u00f1as. Entonces me entrevist\u00f3 un man, saqu\u00e9 mi c\u00e9dula y \u00e9l dijo: \u201cUsted cumpli\u00f3 el 2 de agosto, somos paisanos; usted es del Caquet\u00e1, somos paisanos. \u00bfPor qu\u00e9 no hacemos un cumplea\u00f1os?\u201d. Y yo le dije: \u201cNo, porque ya el cumplea\u00f1os pas\u00f3, de pronto pal a\u00f1o que viene\u201d. Como para no demostrarles miedo, yo nunca les demostr\u00e9 miedo a ellos sino coraje\u2026<\/p>\n<p class=\"txtContenido\" align=\"justify\">Cuando sal\u00ed y fui a subir al carro, estaban metiendo a las ni\u00f1as a los salones. Entonces me tir\u00e9 y les dije: \u201c\u00a1No! \u00bfQu\u00e9 pas\u00f3 aqu\u00ed? \u00a1Esas son mis hijas!\u201d. Y uno de ellos me respondi\u00f3: \u201cSe\u00f1ora, tranquila, no se preocupe\u201d, y yo le dije: \u201cEs que yo necesito a las ni\u00f1as, por qu\u00e9 se las llevaron\u201d. \u201cEs que las ni\u00f1as tambi\u00e9n tienen que ir con sus papeles\u201d.<\/p>\n<p class=\"txtContenido\" align=\"justify\">Unos se re\u00edan con esa mala fe, como s\u00e1dicos, como asesinamente, y a otros se les miraba en sus rostros como ese dolor, como esa pena. Esas miradas no las puedo borrar todav\u00eda porque ellos s\u00ed sab\u00edan lo que iban a hacer con las ni\u00f1as. Entonces llegaron otros y dijeron: \u201cPero es que a la se\u00f1ora tambi\u00e9n la podemos llevar\u201d. Y me van cogiendo de una mano y entre dos me van llevando a una pieza. All\u00e1 hab\u00eda otro. Entre los dos me agarraron de las piernas, y el otro empez\u00f3 a violarme. Eso fue un dolor muy grande.<\/p>\n<p class=\"txtContenido\" align=\"justify\">Yo perd\u00ed la cabeza porque ya ni me acordaba de c\u00f3mo se llamaban las ni\u00f1as. Qu\u00e9 horrible es eso, perder la cabeza, perder la mente. Y luego siguieron todos tres. Hasta una parte me acuerdo; otra parte me acuerdo que me golpearon y me halaron el pelo porque yo los mord\u00eda. Yo no pod\u00eda dejar de brincar ni de moverme ni de morderlos. Uno tiene que defenderse, eso yo lo aprend\u00ed desde ni\u00f1a porque mis padres me dejaban con los trabajadores.<\/p>\n<p class=\"txtContenido\" align=\"justify\">Cuando sal\u00ed, solamente me acuerdo que me arregl\u00e9, me envolv\u00ed en la ropa y sent\u00eda que mi cabeza estaba inmensa porque los jalones de mechas hab\u00edan sido pa un lado y otro, para aquietarme contra el piso. Esa pieza apestaba, apestaba\u2026 hab\u00eda peinillas, calzones, ponchos; una cochinada. Fue una violaci\u00f3n horrible\u2026 descaradamente, s\u00e1dicamente\u2026 esa gente es algo terrible. Yo doy gracias a mi Dios porque me hubieran podido matar.<\/p>\n<p class=\"txtContenido\" align=\"justify\">Y las ni\u00f1as\u2026 en total fueron m\u00e1s de cuatro horas que pasaron las ni\u00f1as all\u00e1. Yo entr\u00e9 de \u00faltima y sal\u00ed de primera. Las ni\u00f1as salieron igual que yo: las blusas rotas, sin medias, ven\u00edan manchando sangre, estaban golpeadas. Se aprovecharon de las tres ni\u00f1as. Ellas ten\u00edan entre doce y quince a\u00f1os m\u00e1s o menos. Qu\u00e9 tristeza es eso, a ellas les dol\u00eda, a m\u00ed tambi\u00e9n me dol\u00eda, est\u00e1bamos destrozadas. La tristeza m\u00e1s grande.<\/p>\n<p class=\"txtContenido\" align=\"justify\">Caminamos como unos doscientos metros y ah\u00ed encontramos un ca\u00f1o que se llama El Zancudo. Empezamos a ba\u00f1arnos y a arreglarnos el cabello; yo arreglaba a las ni\u00f1as todas mojaditas. La sangre no paraba de salir. Ya nos fuimos pero con esa verg\u00fcenza, yo buscaba la forma de acomodarles las tiras de las blusas. Entonces pas\u00f3 un carro y nos llev\u00f3.<\/p>\n<p class=\"txtContenido\" align=\"justify\">Cuando llegamos a la casa fue muy duro. Le cont\u00e9 a mi marido y nos encerramos en la pieza a llorar. Nos ba\u00f1amos otra vez. Mi hija qued\u00f3 marcada para toda la vida. No sal\u00edamos para ninguna parte porque el temor nos invad\u00eda. Ella qued\u00f3 con una enfermedad. Ahora tiene dos ni\u00f1as. Cuando el marido se dio cuenta de que hab\u00eda sido violada empez\u00f3 a tratarla muy mal, se volvi\u00f3 malo. Ella logr\u00f3 escaparse y lleg\u00f3 a mi casa. Yo estaba refugiada en Ecuador. Lleg\u00f3 flaquita, flaquita.<\/p>\n<p><img decoding=\"async\" src=\"http:\/\/www.universocentro.com\/portals\/0\/R93\/mata5.jpg\" alt=\"Ilustraciones: Tob\u00edas Arboleda\" \/><\/p>\n<p class=\"txtContenido\" align=\"justify\">El 2 de agosto del 2004 me mataron a mi marido. Todo ten\u00eda que ver con la mafia. Le sacaron una mercanc\u00eda y despu\u00e9s lo citaron. \u00c9l vino a cobrar esa plata y cuando lleg\u00f3 a La Dorada lo siguieron, lo hicieron bajar del carro y m\u00e1s all\u00e1 de La Dorada lo hicieron bajar. Ah\u00ed qued\u00f3, vea, lo mataron.<\/p>\n<p class=\"txtContenido\" align=\"justify\">Llegu\u00e9 un s\u00e1bado por la tarde a reclamarlo. Habl\u00e9 con esos de las autodefensas, les dije hasta de qu\u00e9 se iban a morir: \u201cMe lo entregan porque \u00e9l no tiene nada que ver con ustedes\u201d. \u201cAh, \u00bfno que es guerrillero?\u201d. \u201cNo se\u00f1or, \u00bfcu\u00e1l guerrillero? Yo duermo con \u00e9l, vivo con \u00e9l y s\u00e9 qu\u00e9 es \u00e9l. Es un padre que trabaja para sus hijos y para su esposa, y sirve a la comunidad\u201d. \u201cAh no, es que \u00e9l no era guerrillero, era miliciano\u201d. \u201cNo se\u00f1or, \u00bfcu\u00e1l miliciano? \u00c9l no era ning\u00fan miliciano, as\u00ed que me lo entregan. Se quedar\u00e1n con la plata pero a m\u00ed me lo entregan\u201d.<\/p>\n<p class=\"txtContenido\" align=\"justify\">El d\u00eda domingo sali\u00f3 mucha gente de Yarinal a respaldarme, a acompa\u00f1arme. Yo no ten\u00eda ni pa darles un caf\u00e9 a todita esa multitud de gente que fue al entierro, porque \u00e9l era un se\u00f1or que se hab\u00eda ganado la gente. Era tan colaborador, tan social. Todo San Marcelito fue vestido de luto.<\/p>\n<p class=\"txtContenido\" align=\"justify\">No me hab\u00eda podido recuperar de la muerte de mi marido cuando nos sacaron desplazados del territorio, dejando todo, todo, todo. Nunca m\u00e1s regres\u00e9. El 18 de octubre del 2005 me fui a refugiarme a Ecuador y volv\u00ed en el 2016. Ahora tengo una piecita en La Dorada que arriendo. Y a Yarinal voy a reuniones. Tengo mi asociaci\u00f3n de mujeres y me siento contenta trabajando con ellas.<\/p>\n<p class=\"txtContenido\" align=\"justify\">\u00bfQu\u00e9 hacemos nosotros ahorita con esta paz? El gobierno nos ha mandado al Ej\u00e9rcito para que siga erradicando y llevando gente presa. Eso no es paz de parte del gobierno. \u00bfCu\u00e1ntos hijos nosotras las mujeres entregamos a la guerra? Yo tengo dos hijos varones y los dos fueron al Ej\u00e9rcito.<\/p>\n<p class=\"txtContenido\" align=\"justify\">Yo ten\u00eda mi finca bien cultivada, con todo lo necesario. No puedo decir que no ten\u00eda coca, porque s\u00ed la ten\u00eda. Todo el mundo la ten\u00eda y de ah\u00ed sobreviv\u00edamos porque est\u00e1bamos abandonados por el gobierno.<\/p>\n<p class=\"txtContenido\" align=\"justify\">Por eso ahora, al acabarse la coca, deben darnos lo que necesitamos. Que lleguen directamente a nuestras comunidades y que a las mujeres cocaleras nos tengan en cuenta.<\/p>\n<p align=\"justify\"><em>Ilustraciones:\u00a0Tob\u00edas Arboleda\u00a0<\/em><\/p>\n<p align=\"justify\"><em>Este testimonio es resultado de un taller realizado por los equipos de investigadores de drogas y g\u00e9nero: Ana Joseph, Isabel Pereira, Luis Felipe Cruz, Margarita Mart\u00ednez, Ana Jimena Bautista y Luc\u00eda Ram\u00edrez.<\/em><\/p>\n<p align=\"justify\">\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>On April 2017, we traveled to the department of Putumayo, Colombia to speak with a group of cocalera women about how the Crop Substitution Program should advance. 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