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In October 2013, there were 9,703 active mining titles in all of Colombia, spread among 5,797 natural and legal persons.

In October 2013, there were 9,703 active mining titles in all of Colombia, spread among 5,797 natural and legal persons.

En apariencia estas cifras mostrarĂ­an que la minerĂ­a legal es un negocio abierto a muchos actores y relativamente democrĂ¡tico en su participaciĂ³n. No obstante, en esta entrada se explicarĂ¡n dos hechos que niegan esa conclusiĂ³n aparente: 1) la mayor parte del Ă¡rea entregada se concentra en unas pocas personas naturales o jurĂ­dicas, configurando un acaparamiento del subsuelo entregado para la minerĂ­a aun mayor que el de la tierra o el ingreso en el paĂ­s; y 2) varios de los mayores titulares mineros pertenecen o tienen vĂ­nculos cercanos con unos pocos grupos empresariales, en su mayorĂ­a extranjeros, los cuales conforman un oligopolio de la titulaciĂ³n minera. AdemĂ¡s, hay algunos indicios que sugieren que 3) algunos de estos grupos empresariales han mantenido estrechas relaciones con los funcionarios y polĂ­ticos que les entregaron una parte importante de los tĂ­tulos mineros que hoy poseen. Veamos.

1. El subsuelo en Colombia estĂ¡ muy concentrado, mucho mĂ¡s que la tierra o el ingreso

Para medir la concentraciĂ³n del subsuelo concesionado en minerĂ­a en Colombia al 21 de octubre de 2013 es posible acudir al mĂ©todo que se presenta en el siguiente grĂ¡fico. Primero se traza una recta hipotĂ©tica de distribuciĂ³n equitativa, en la que a todos les estĂ© asignado exactamente la misma cantidad de Ă¡rea titulada para la minerĂ­a (la recta roja). Luego se dibuja una curva (la de color azul) en la que se muestra el porcentaje acumulado del Ă¡rea total que se le ha entregado al 1%, al 10%, al 20% de los mayores titulares mineros, y asĂ­ sucesivamente hasta mostrar cĂ³mo se reparte la totalidad del Ă¡rea entre el 100% de los titulares. Finalmente se compara la distancia entre la recta de distribuciĂ³n equitativa y la curva de la distribuciĂ³n real.

Para tener una idea del grado de concentraciĂ³n del subsuelo concesionado en relaciĂ³n con lo que ocurre con otros factores productivos puede compararse el porcentaje del Ă¡rea total entregada para la minerĂ­a que acumula el 1% de los mayores titulares mineros, con la riqueza que concentra el 1% mĂ¡s rico de la poblaciĂ³n, o con la tierra que acapara el 1% de los mayores terratenientes. Mientras que el Top 1% de los mĂ¡s ricos concentra el 20,4% del ingreso, y el 1,15% de los mayores terratenientes acaparan el 52,2% del Ă¡rea, al 1,15% de los mayores titulares mineros se le ha otorgado el 56,5% del Ă¡rea total. La conclusiĂ³n es la misma si se observa lo que ocurre para el Top 10%: los que estĂ¡n en ese segmento de los mĂ¡s ricos concentran el 50% del ingreso, mientras que el 10% de los mayores titulares mineros acaparan el 85% del Ă¡rea total entregada para la minerĂ­a.

Cabe señalar que la concentraciĂ³n de un factor puede terminar por reforzar la de otro: es una verdad elemental que para explotar el subsuelo es necesario intervenir el suelo, por lo cual la concentraciĂ³n de derechos de explotaciĂ³n del subsuelo en unas pocas manos pueden incidir en el acaparamiento de tierras en cabeza de las grandes empresas mineras, como ha ocurrido por ejemplo con la minerĂ­a del carbĂ³n en el centro del Cesar. Con la exclusiĂ³n del tema minero-energĂ©tico de la agenda de negociaciĂ³n, este factor podrĂ­a no ser considerado en la discusiĂ³n de los mecanismos para hacer mĂ¡s democrĂ¡tica la distribuciĂ³n de tierras en los diĂ¡logos de la Habana.

2. Muchos titulares mineros pero pocos grupos empresariales.

Con todo y lo sorprendente que pueden resultar estas cifras, hay que decir que en realidad subestiman el nivel de concentraciĂ³n del Ă¡rea concesionada. Si uno quisiera, por ejemplo, aproximarse al acaparamiento real del subsuelo por parte del grupo econĂ³mico al que pertenece la AngloGold Ashanti, tendrĂ­a que calcular el Ă¡rea titulada no solo a la empresa AngloGold Ashanti Colombia S.A (AGA S.A), que es la persona jurĂ­dica con mayor nĂºmero de tĂ­tulos en Colombia, sino tambiĂ©n al cĂºmulo de empresas que conforman su grupo empresarial y a las personas naturales que les han cedido tĂ­tulos y son auspiciadas por la empresa. El mapa que se presenta a continuaciĂ³n muestra esas diferencias, distinguiendo en rojo el Ă¡rea otorgada a la empresa AGA S.A (13,39% del total), y en amarillo el que se le ha titulado a las personas naturales o jurĂ­dicas que estarĂ­an relacionadas con su grupo empresarial segĂºn investigaciones realizadas por La Silla VacĂ­a y el senador IvĂ¡n Cepeda (y que sumada a los tĂ­tulos de AGA S.A representarĂ­a el 18,01% del Ă¡rea total entregada). El mapa tambiĂ©n presenta en azul el Ă¡rea concedida a las empresas del segundo grupo econĂ³mico que mĂ¡s subsuelo concentra: el grupo de Bullet. Su propietario es Robert. W. Allen, un ingeniero norteamericano pionero de la minerĂ­a en Antioquia, que ha sido representante legal de por los menos seis Sociedades Ordinarias de Minas (el Yerbal, Pluma Blanca, El Molino, Encenillos, GĂ³ngora y El Percal) a las que tambiĂ©n se les ha otorgado una parte considerable del Ă¡rea, y que sumada a la de las empresas del grupo concentrarĂ­an el 3,75% del total titulado.

Este mapa evidencia la estructura oligopĂ³lica de la titulaciĂ³n minera: tan solo dos grupos empresariales concentran mĂ¡s de una quinta parte del Ă¡rea concesionada para la minerĂ­a en el paĂ­s. Los grupos AGA y de Bullet sumados tienen titulada un Ă¡rea superior a la del departamento de Sucre. Cabe destacar que hay directivos en comĂºn en las compañías de ambos grupos. Es el caso de Gustavo Koch quien, aparte de tener tĂ­tulos mineros por medio de otras empresas, ha hecho parte tanto de la sucursal en Islas VĂ­rgenes de Gramalote Colombia – perteneciente al grupo AGA- como de Contintental Gold –que pertenece al Grupo de Bullet. Algunas empresas de este Ăºltimo grupo, como es el caso de Negocios Mineros S.A, tambiĂ©n tienen tĂ­tulos en el Tolima cercanos a La Colosa, la mina en la que la AGA planea desarrollar su proyecto mĂ¡s ambicioso.

3. Puerta giratoria e intercambio de favores.

¿CĂ³mo llegĂ³ a conformarse este acaparamiento y extranjerizaciĂ³n del subsuelo por parte de unos pocos grupos econĂ³micos? El papel de los Gobiernos ha sido uno de los factores claves para asegurar la posiciĂ³n monopĂ³lica de las compañías, como lo ilustra bien el caso de la AGA S.A. Con un total de 269, fue la empresa que mĂ¡s tĂ­tulos recibiĂ³ durante los dos gobiernos de Uribe. El gobierno Santos le ha entregado mĂ¡s de 121, incluyendo dos tĂ­tulos en pĂ¡ramos segĂºn denuncias recientes. Estos tĂ­tulos se concedieron pasando por encima de cualquier criterio de ordenamiento ambiental (basta ver los tĂ­tulos concedidos en pĂ¡ramos o en parques naturales), y varios de ellos se otorgaron en territorios de grupos Ă©tnicos que fueron desplazados violentamente o en zonas en las que comunidades agromineras derivaban su sustento de la minerĂ­a artesanal desde hace dĂ©cadas, como ocurriĂ³ en el Sur de BolĂ­var.

La cabeza de la entidad responsable de entregar buena parte de estas concesiones fue JuliĂ¡n Villaruel, director de Ingeominas entre 2005 y 2007, quien posteriormente fue nombrado representante legal de Gramalote Colombia, empresa que hace parte del grupo empresarial de la AGA y que planea desarrollar un proyecto aurĂ­fero en inmediaciones de predios que hace unos años fueron propiedad de la familia Uribe VĂ©lez en San Roque, uno de los municipios mĂ¡s violentos y expulsores de poblaciĂ³n desplazada en la Antioquia de los noventa. Como consta en el acta de nombramiento de Villaruel, Josefina Araujo Baute, directora de etnias y asesora del programa de Derechos Humanos del Ministerio del Interior en el gobierno de Uribe, tambiĂ©n llegĂ³ a ocupar el cargo de secretaria de la empresa.

No es de extrañar por tanto que, con todas estas relaciones, la AGA S.A haya sido una de las principales donantes a la campaña al Senado del Centro DemocrĂ¡tico, con un generoso aporte de 45 millones de pesos (dividido en partes iguales de $450.002 para cada candidato de la lista). Otras empresas que ocupan un lugar privilegiado dentro del oligopolio como Mineros S.A y Cementos Argos, la tercera y cuarta empresas que mĂ¡s tĂ­tulos recibieron en los ocho años de la confianza inversionista –y que continĂºa hoy con Santos al mando-, hicieron lo propio con importantes aportes a la campaña de 58 y 152 millones respectivamente (si se suman los aportes del grupo Argos).

Algo habrĂ¡ de cierto en aquella vieja intuiciĂ³n de que en determinados momentos el Estado puede convertirse en el instrumento para asegurarle a los monopolios privados, cada vez mĂ¡s entrelazados con el sector pĂºblico, una nueva esfera de inversiones. Queda por ver si con el decreto de licencias ambientales exprĂ©s, o la autorizaciĂ³n del fracking, se ratifica la percepciĂ³n de que este gobierno tambiĂ©n estĂ¡ cumpliendo a carta cabal esa funciĂ³n, sin importar los costos sociales y ambientales para el resto del paĂ­s.

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