Opportunities left behind by the crisis
Irina Junieles August 28, 2017
|
The backwardness of Cartagena’s social welfare has much of its roots in corruption and the successive institutional crises that it has produced. Except for honorable exceptions, clientelism has been the governance model, which includes bribing oversight authorities to guarantee impunity.![]()
The backwardness of Cartagena’s social welfare has much of its roots in corruption and the successive institutional crises that it has produced. Except for honorable exceptions, clientelism has been the governance model, which includes bribing oversight authorities to guarantee impunity.![]()
It was an open secret, except that we had not had the opportunity, as of now, to hear the shameful conversations in which officials and individuals offer positions and budgets like a piƱata.
MĆ”s allĆ” de la decisión del juez sobre la responsabilidad penal del alcalde, su primo hermano, la contralora distrital y el concejal del Partido Conservador, en los delitos imputados por la FiscalĆa (trĆ”fico de influencias, cohecho por dar u ofrecer y usurpación de funciones pĆŗblicas), el impacto de los audios que revelaron la corrupción es gravĆsimo para la dĆ©bil democracia local.
Es importante desmontar la idea repetitiva de que el de āManoloā era un āgobierno del puebloā y que su caĆda demuestra que āel pueblo es incapaz de poner buenos representantesā. Es cierto que el alcalde carecĆa de trayectoria polĆtica y que es de extracción popular, pero los medios han mostrado cómo el peso de su victoria estuvo en los hombros de casas y partidos polĆticos tradicionales y en su corta gestión no se ha opuesto a las formas polĆticas que gobiernan de espaldas a esa idea de pueblo.
Aseveraciones ligeras como estas soslayan otras responsabilidades, entre ellas, las de grupos de interĆ©s que no han tenido reparo en aliarse a la clase polĆtica cuestionada o a los grupos emergentes que tengan al candidato que puntea en la encuesta. Ahora, cuando la crisis estalló, quienes la han cohonestado deberĆan hacer autocrĆtica sobre su responsabilidad.
TambiĆ©n es grave el desestimulo de la participación que resulta de degradar el respeto por lo pĆŗblico, que se refleja en expresiones que esta semana he oĆdo varias veces: āmenos mal que no habĆa pagado los impuestosā o āno hay con quiĆ©n, todos son igualesā.
Por eso, si algo bueno deberĆa salir de esta crisis, es que dĆ© lugar a una verdadera retoma del poder por el pueblo que implique votar a conciencia, rechazar la corrupción y fortalecer la veedurĆa, abriendo espacios para que gente honesta, eficiente y comprometida llegue al poder con una causa comĆŗn.
En ese contexto es urgente renovar liderazgos que avancen en un proceso ciudadano que quizĆ” no estarĆ” listo para las elecciones atĆpicas que parecen asomarse, pero que permitan fecundar un proyecto concreto con visión a largo plazo.
Mientras tanto, es urgente que el alcalde Duque tome una decisión de fondo sobre su permanencia en el cargo, que permita paliar los efectos de la crisis. Al fin de cuentas, aunque no hayamos escuchado su voz en las grabaciones, ¿qué legitimidad le queda a su gobierno?
