Right to Know Ranking Improves
Vivian Newman Pont September 23, 2014
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It is a challenge for the State to successfully implement the transparency and access to public information law.![]()
It is a challenge for the State to successfully implement the transparency and access to public information law.![]()
Cuando la transparencia se ha mirado en el espejo, encuentra en Colombia un alto nivel de opacidad. Muchos nos quejamos y le pedimos al Estado que rinda cuentas y entregue datos que son nuestros; pero el rĆ©cord de respuestas, cuando las hay, es bajo. A partir de este mes, y justo para celebrar el dĆa mundial del derecho a saber el próximo 28 de septiembre, las cosas pueden comenzar a cambiar pues entra en vigencia la ley de transparencia y acceso a la información pĆŗblica.
Hay quienes dirĆ”n que este es un paĆs lleno de leyes y que una mĆ”s no va a cambiar nada. Puede ser cierto. Sin embargo, hay que reconocer que una buena regulación aunque no es suficiente, sĆ es una condición necesaria. Para saber si este es el caso, es importante primero medir las bondades de nuestra ley.
Para empezar, es recomendable tener una lĆnea de base. Saber cómo estĆ”n las cosas, para luego evaluar si ha habido avances. Con este fin, el Centro para la Ley y la Democracia y Access Info Europe desarrollaron en 2010 una fórmula de valoración de las leyes que sirve para acceder a la información pĆŗblica de 92 paĆses del mundo.
La intención de esta medición es ofrecer una herramienta para medir quĆ© tan vigoroso es el derecho de acceso a la información pĆŗblica en cada paĆs. El sistema tambiĆ©n indica cuĆ”les son las fortalezas y las debilidades de cada Estado en siete dimensiones que van desde el concepto y alcance del derecho, hasta el proceso para garantizar su efectividad.
El ranking tiene como mĆ”ximo 150 y como mĆnimo 0 puntos. El nivel mĆ”s bajo lo tienen Austria y Jordania con 39 y 55 puntos, lo que quiere decir que al menos legalmente, el derecho de acceso a la información tiene pocas garantĆas en estos dos paĆses. El mĆ”s alto, y hacia donde debemos tender, lo tienen Serbia e India con los nĆŗmeros 130 y 135. Colombia ostenta un muy regular puntaje de 82.
El nivel colombiano es muy bajo por varias razones: El Estado publica muchos de sus actos en diarios y gacetas oficiales que sólo consultan algunos abogados; es fĆ”cil negarse a entregar cierta información sin mayores explicaciones y tapar asĆ errores y corrupción; no hay tratamiento diferencial para minorĆas y grupos vulnerables en el proceso de acceso a la información; no hay posibilidad de entrega parcial de la información y el periodo de secreto es muy extenso.
Pero Colombia se ha sometido a un cambio extremo con esta nueva ley. Ahora las tres ramas del poder pĆŗblico ademĆ”s de los partidos polĆticos y quienes presten servicio o cumplan función pĆŗblica o manejen dineros pĆŗblicos tienen que transparentarse. AdemĆ”s, un funcionario quiere mantener un secreto debe cumplir un procedimiento claro y muy exigente que sólo permitirĆ” el secreto por un periodo mĆ”s acotado, bajo control de tutela y de tribunales administrativos. La aplicación del ranking arroja entonces un mucho mĆ”s satisfactorio puntaje de 114 que se acerca al 119 de MĆ©xico, paĆs con trayectoria como lĆder de la región en la materia.
Colombia puede ahora mirarse en el espejo para celebrar el dĆa mundial del saber. Tiene un āantesā lleno de normas que sirvieron en su momento, pero que hoy estĆ”n atrasadas e incompletas y permitirĆan que reinara la oscuridad. DespuĆ©s de su cambio extremo, cuenta con una oportunidad para que haya mĆ”s luz en los escritorios y los computadores pĆŗblicos. Es un reto para el Estado lograr la implementación de esta ley y una oportunidad para nosotros, contribuir a su aplicación y poner asĆ a prueba la nueva nota de 114/150 que tiene la legislación de transparencia colombiana.
